Peligros ocultos en las croquetas de tu perro: conservantes y colorantes
- Andrea Diaz Gutierrez
- 7 oct 2024
- 1 min de lectura
Conservantes:
¿Qué son?
Los conservantes alimentarios son aditivos que se aplican a los alimentos para garantizar su estabilidad durante su vida útil y evitar que cualquier microorganismo los dañe y los haga no aptos para el consumo.
En los alimentos para perros:
El butilhidroxianisol (BHA), el butilhidroxitolueno (BHT) y la etoxiquina son los aditivos artificiales más utilizados en los alimentos para mascotas.
¿Por qué son peligrosos?
BHA: Es un alquilfenol sintético. Este químico es difícil de procesar y eliminar por el organismo del perro, por lo que suele acumularse en el tejido adiposo. Provoca alergias, altera la función hepática, aumenta los niveles de lípidos en sangre e incluso afecta al feto en mascotas embarazadas.
BHT: Se acumula en el tejido adiposo como una toxina metabólica. Puede desencadenar cambios importantes en el sistema inmunológico, la tiroides y el hígado, llegando a provocar cáncer y alergias.

Colorantes alimentarios:
¿Por qué se utilizan colorantes en las croquetas para perros?
Cuando un perro encuentra comida, primero identifica su olor ya que es su sentido más desarrollado. Si le gusta, procede a realizar un examen visual. Al no estar dentro de su rango de visión, es imposible determinar si es apetecible, aunque, en todo caso, el aroma denota que no hay nada que temer.
Ejemplos:
Tartrazina/E102: Puede causar efectos neuroquímicos y conductuales, incluyendo hiperactividad, agresividad e insomnio. También está relacionado con asma, alergias, tumores tiroideos, linfomas, TDAH y daño cromosómico.
Rojo 40 o E129: Es un colorante alimentario artificial derivado del petróleo que se ha demostrado que causa cáncer de vejiga en animales de laboratorio a largo plazo. También está relacionado con el TDAH y la hiperactividad en niños.




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